Para una primera orientación, las fotografías pueden ser útiles, pero la valoración de una mastopexia requiere una exploración presencial. De esta forma, la Dra. Leipzig Goitia puede analizar con precisión aspectos que no siempre se aprecian correctamente en una imagen y determinar el abordaje más adecuado para cada caso.
En consulta puede valorar, entre otras cosas:
- La elasticidad y las características de la piel.
- La posición del complejo areola-pezón.
- La cantidad y distribución del tejido mamario.
- El grado real de caída.
- Las posibles asimetrías entre ambos pechos.
Estos datos son los que permiten a la Dra. Leipzig Goitia plantear la cirugía a partir de la anatomía concreta de cada paciente, en lugar de basarse únicamente en cómo se ve el pecho en una fotografía. Esta valoración también es importante cuando una paciente está considerando una mastopexia o un aumento de pechos en Madrid, ya que permite determinar qué opción puede adaptarse mejor a sus características y objetivos.

¿Qué puede saber la Dra. Leipzig Goitia a través de unas fotografías?
Las fotografías aportan información útil. Permiten observar la forma general del pecho, detectar una caída evidente o apreciar algunas diferencias entre ambas mamas. Pero existen ciertas limitaciones.
Una imagen muestra el pecho desde un ángulo concreto, en una postura determinada y en dos dimensiones. No permite palpar el tejido, comprobar cómo responde la piel al movilizarla ni realizar determinadas mediciones que pueden influir en la planificación de una mastopexia.
Por eso, las fotografías pueden ser útiles como primera orientación, pero la valoración definitiva requiere que la Dra. Goitia examine el pecho directamente en consulta.
1. Cómo se comporta la piel
La apariencia de la piel en una fotografía no siempre permite saber cómo se comporta realmente.
Durante la exploración, la Dra. Leipzig Goitia puede comprobar su elasticidad, grosor y grado de distensión, así como observar si existe un exceso de piel o zonas que han perdido capacidad de sostén.
Esto puede ocurrir, por ejemplo, después de embarazos, lactancia, variaciones importantes de peso o simplemente por los cambios naturales que experimentan los tejidos con el paso del tiempo.
Analizar estas características ayuda a entender qué necesita corregirse y cómo puede plantearse la intervención.
2. La posición exacta del complejo areola-pezón
Una de las referencias importantes en una mastopexia es la posición del complejo areola-pezón.
En una fotografía puede parecer que el pezón se encuentra más o menos bajo, pero en consulta la Dra. Leipzig Goitia puede realizar mediciones y estudiar su relación con el surco mamario, el volumen del pecho y las proporciones del tórax.
Esto permite valorar con mayor precisión:
- Cuánto ha descendido el pecho.
- La posición de cada areola.
- Las diferencias entre un lado y otro.
- Qué corrección puede ser necesaria.
No se trata únicamente de “subir” el pezón. Su posición debe analizarse dentro del conjunto de la mama.
3. Cuánto tejido mamario existe y cómo está distribuido
Otro aspecto que puede resultar difícil de interpretar mediante fotografías es la distribución del tejido mamario.
Dos pacientes pueden tener un volumen visualmente parecido y, sin embargo, presentar situaciones muy diferentes.
En algunos casos existe suficiente tejido, pero gran parte se encuentra concentrado en la zona inferior de la mama. En otros, además de la caída, se ha perdido volumen en determinadas áreas.
La exploración permite a la Dra. Leipzig Goitia conocer mejor con qué tejido cuenta y cómo está distribuido.
Esta información es especialmente relevante para decidir cómo puede remodelarse el pecho y valorar qué planteamiento tiene sentido en cada caso.
4. El grado real de caída del pecho
No todas las mamas que parecen caídas presentan el mismo grado de ptosis mamaria.
Para valorarlo no basta con observar cuánto “baja” el pecho. Es necesario estudiar la relación entre el pezón, el tejido mamario y el surco situado debajo de la mama.
Además, factores como la postura, la perspectiva de la fotografía o incluso la posición de los brazos pueden modificar la apariencia del pecho en una imagen.
En consulta, la Dra. Leipzig Goitia puede analizar estas referencias directamente y determinar con mayor precisión qué estructuras necesitan reposicionarse.
Este análisis es uno de los elementos que intervienen posteriormente en la elección del abordaje quirúrgico.
5. Las asimetrías que pueden condicionar la planificación
Es frecuente que existan diferencias entre ambos pechos. Pueden afectar al volumen, la posición de las areolas, la altura de los surcos mamarios, la forma o el grado de caída.
Algunas son visibles en fotografías, pero otras solo resultan evidentes al comparar medidas y explorar cada mama por separado.
La Dra. Leipzig Goitia necesita identificar estas asimetrías mamarias antes de decidir cómo abordar la cirugía.
Por ejemplo, puede estudiar:
- Si una mama tiene más volumen que la otra.
- Si una areola se encuentra más alta.
- Si los surcos están a diferente nivel.
- Si la caída es distinta en cada lado.
- Si el tejido se distribuye de forma diferente.
Reconocer estas diferencias antes de la intervención permite tenerlas en cuenta desde la planificación y explicar a la paciente qué aspectos pueden abordarse quirúrgicamente y cuáles forman parte de su anatomía de partida.
La exploración es solo una parte de la valoración
Además de estudiar el pecho, la Dra. Leipzig Goitia necesita saber qué quiere cambiar la paciente.
No todas las mujeres que consultan por una mastopexia buscan lo mismo. Algunas quieren elevar el pecho manteniendo su volumen; otras consultan porque, además de la caída, perciben una pérdida de volumen o un cambio importante en la forma.
Durante la consulta se ponen en común las características anatómicas y los objetivos de la paciente para valorar qué opciones pueden tener sentido.
Ese paso es difícil de sustituir mediante el simple intercambio de fotografías.
¿Cómo influye esta valoración en la técnica de mastopexia?
La información obtenida durante la exploración ayuda a la Dra. Leipzig Goitia a decidir cómo puede plantearse la intervención.
Aspectos como el exceso de piel, la posición de la areola, la distribución del tejido o el grado de caída condicionan la técnica y las cicatrices que pueden ser necesarias.
Por eso, no existe una única mastopexia aplicable a todos los pechos.
La planificación parte de lo que la doctora observa y mide en cada paciente y de los cambios que esta desea conseguir. Las fotografías pueden orientar, pero no ofrecen por sí solas toda la información necesaria para tomar estas decisiones.

Las fotos orientan; la consulta permite planificar
Enviar fotografías puede ser útil para una primera valoración y para saber, de manera general, si una mastopexia podría ser una opción a considerar.
Si estás valorando una mastopexia, puedes solicitar una consulta con la Dra. Leipzig Goitia para que estudie tu caso, resuelva tus dudas y te explique qué opciones pueden plantearse a partir de tu anatomía y de lo que quieres conseguir.
